Largometraje de ficción en desarrollo "Un león d'argent"
- La Fragua Producciones
- 26 ene
- 2 Min. de lectura
En medio de un paro nacional y en la despedida de Messi de la selección, un abogado de origen humilde debe atravesar un accidentado viaje hacia Mar del Plata para lograr su aceptación en una familia aristocrática, fingiendo ser francés con tal de aparecer en una fotografía que podría cambiar su destino.

¿Hasta dónde llegarías para pertenecer? Un abogado sin linaje, un tren descarrilado, una identidad prestada… y la última foto que puede reescribir su historia.
Género: Ficción
Duración: 90 minutos
Director: Andrés Cedrón (Argentina)
Sinopsis: Daniel, un abogado antisocial y sin descendencia, debe llegar ese mismo día a Mar del Plata para asistir a un importante evento social organizado por la aristocrática familia de su esposa, de origen francés. En una jornada caótica marcada por un paro de transporte y la despedida de Messi de la selección argentina, Daniel atraviesa una odisea absurda para llegar. Al tomar por error el boleto de un ciudadano francés, viaja en tren fingiendo una identidad extranjera. En medio del vagón de clase turista, enfrenta una crisis de identidad entre lo que es y lo que desea ser, encontrando, inesperadamente, un sentido de pertenencia en un grupo que lo acepta tal como es.
Motivación del director
Mi intención como guionista y director de Un león d’argent es realizar mi primer largometraje de ficción sobre un tema que me obsesiona desde siempre: la identidad.
La historia está inspirada en una anécdota real, transmitida por un familiar. Un día me pregunté: ¿cómo puede ser que a un argentino lo hayan confundido con un francés? ¿Por qué no corrigió ese malentendido? ¿Qué estaría ocurriendo en el país en ese momento? ¿Qué pasaba en la política, en el fútbol? Dos ejes profundamente argentinos que también me fascinan y que inevitablemente influyen en cómo nos percibimos como sociedad.
Faltaban datos, había muchos vacíos. Y entonces surgió lo mejor: la posibilidad de imaginar. De crear una ficción desde el humor que invite a reflexionar sobre la identidad argentina. ¿Podemos reírnos de los prejuicios que tenemos sobre nosotros mismos? ¿De nuestra tendencia a vernos como los peores… o los mejores del mundo? ¿De nuestra forma de definirnos por oposición o por exceso, como si fuéramos siempre un superlativo moral o emocional?
Ahí entendí que la anécdota tenía un potencial enorme: no solo por el personaje de Daniel, sino porque podía haber todo un vagón de pasajeros argentinos opinando sobre lo que creen que son, o deberían ser, como país y como individuos.
Una de las motivaciones centrales para hacer esta película es abordar la cuestión de la identidad argentina desde un lugar cínico y profundamente autocrítico. Tomando el cinismo en su definición más provocadora: la desvergüenza para mentir, para sostener lo indefendible o incluso para burlarse de uno mismo sin culpa. Esa es también la mirada que tendrán los personajes.
A pesar de ser una historia anclada en lo local, aspiro a que la película dialogue con una dimensión universal: la de todos aquellos que, en algún momento, han intentado ocultar su identidad, reinventarse o negar sus raíces. Porque, al final, la búsqueda de pertenencia no es solo argentina: es humana.
— Andrés Cedrón



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